¿Qué vínculo tiene tu hijo con el colegio? Apego infantil
- Patricia Mendez
- 19 mar
- 3 Min. de lectura
Este mes estoy hablando del apego.
De la teoría del apego, que es una herramienta de psicología que es bastante viral, hay muchísima información y se utiliza sobre todo para entender relaciones entre personas.
Pero lo cierto es que mi experiencia personal y también la investigación me han llevado a darme cuenta de algo:

👉 el apego no es solo interrelacional
👉 es intrapersonal
👉 y se lleva a todo aquello que es importante en nuestra vida
¿Qué quiere decir esto?
Que no solo nos vinculamos con personas.
Nos vinculamos con espacios.Nos vinculamos con experiencias.Nos vinculamos con el trabajo.Y los niños, con el colegio.
El colegio es un espacio, como lo es el trabajo para los adultos, donde pasamos muchas horas.
Y la relación que creamos con estos espacios, o la que tendríamos que crear, tendría que ser una relación segura.
Una relación segura quiere decir que es una relación que expande.
Que provoca ganas de estar.
Es decir, tú con una persona con la que te sientes bien, quieres estar.
No siempre, porque todos tenemos días más pochos o momentos donde necesitamos otras cosas, pero en general, si una relación es buena, la quieres cerca.
Y esto es lo que tendría que pasar con el colegio.
Pero no es lo que pasa.
Hemos normalizado que la relación con el colegio es una obligación.
Que no se ama.
Y si se ama, muchas veces es por la sociabilidad que permite, o por algo concreto.
Pero no por la experiencia en sí.
Y con este artículo lo que vengo a decir es que es muy importante que los adultos observen y se cuestionen de qué manera sus hijos se están vinculando con el colegio.
Porque de ahí hay mucha información.
Hay muchas preguntas que necesitan ser respondidas.
Si sabes de apego, puedes saltarte esto.
Si no, te lo explico muy rápido.
Hay dos grandes tipos: el apego seguro y el apego inseguro.
Y dentro del inseguro hay tres: el ansioso, el evitativo y el ambivalente
El evitativo es el que huye.
El que se justifica. El que no se entrega. El que no conecta emocionalmente por miedo a mostrarse.
El ansioso es al revés. El que da de más. El que se sobreexige. El que invade. El que pide cosas que no le corresponden.
Y el ambivalente es el que va de uno a otro. Y esto, llevado al colegio, se ve muchísimo.
Muchísimo.
Niños que dicen:
“Es que el profe no me ayuda”“Es que esto es muy difícil”“No me gusta” Y lo dicen desde un lugar de evasión. Desde un “yo no quiero crecer”.
Y otros que se exigen de más. Que cargan con más de lo que les toca. Que no ponen límites. Que intentan hacerlo todo perfecto.
Y luego están los que van de un sitio al otro.
Y aquí hay algo importante.
Lo normal sería que los niños se vincularan de manera segura al colegio.
Pero eso solo pasaría si los adultos que estamos dentro también lo hiciéramos.
Y no es así.
Por muchas razones.
Todas importantes.
Todas atendibles.
Pero no es así.
Por eso es tan importante traer estas conversaciones.
Ponerlas encima de la mesa, Escucharlas e Indagarlas.
Y empezar a hacer pequeños cambios. Pequeños, pero conscientes.
Para que los niños se vinculen con el colegio desde un lugar de seguridad.
Desde un:
👉 “voy a dar lo mejor de mí porque confío en este espacio”
Y aquí hago un paréntesis importante.
Cuando hablo de dar, en niños y adolescentes no estamos hablando de dar como adultos.
Ellos están en etapa de recibir.
Y eso significa que somos los adultos los que tenemos que dar más.
Más estructura. Más acompañamiento. Más claridad. Más presencia.
Así que si intuyes que tu hijo no tiene una buena relación con el colegio…
para.
Obsérvalo.
Escucha cómo habla. Mira desde dónde responde.
Y si quieres entender mejor qué hacer con eso…
Porque ahí comparto todo esto con más profundidad.
Con ejemplos reales de aula. Con situaciones que pasan de verdad. Y con estrategias que puedes aplicar.
Y hoy, como primer paso, te invito a algo muy simple:
escucha.
Escucha los diálogos que hay en casa sobre el colegio.
Y pregúntate si eso que estáis normalizando…
podría vivirse de otra manera.
Feliz día.Y a tope.





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