¿Qué personaje creamos? Auto conocimiento infantil
- Patricia Mendez
- hace 12 minutos
- 3 Min. de lectura
Vivimos en un culebrón constante.Y creo que, si no somos conscientes de esto, tenemos un problema.
Un culebrón diario, silencioso muchas veces, en el que cada uno de nosotros tiene un papel asignado. Y lo más curioso es que la gran mayoría de las veces no hemos elegido conscientemente ese papel. Simplemente lo hemos asumido.
Este mes, tanto en la newsletter como en el proyecto educativo, estoy profundizando en una herramienta psicológica que para mí ha sido muy reveladora: la psicología transaccional. Un enfoque que ayuda muchísimo a entender el ego, los estados del yo y, sobre todo, las dinámicas invisibles que dirigen nuestra manera de pensar, sentir y actuar.

Cuando hablo de ego, no lo hago desde una visión negativa. El ego es el yo, el personaje que nos hemos creado para sobrevivir, para encajar, para ser vistos, para protegernos. El problema no es tener ego. El problema es vivir dirigidos por un ego inconsciente.
Y aquí viene la pregunta central de este artículo:
¿Qué personaje te has creado?
¿Quién dices que eres?
¿Quién crees que eres?
¿Quién te han dicho que eres desde pequeño?
Esta es una pregunta que casi no se trabaja ni en la escuela ni en casa. Y cuando no se trabaja, ocurre algo muy claro: la identidad la decide el entorno. Padres, profesores, amigos, parejas, jefes. Poco a poco vamos construyendo un personaje que funciona para el exterior, pero que muchas veces se aleja de lo que realmente somos.
Ese personaje luego se mueve dentro del culebrón. Auto conocimiento infantil
El culebrón del trabajo, del dinero, de la salud, de las relaciones, del “siempre me pasa lo mismo”, del “la gente es así”, del “yo soy así”.
Pero ese culebrón no es la vida. Es una proyección del personaje inconsciente.
Y salir del culebrón no significa huir del mundo. Significa dejar de reaccionar desde automático y empezar a vivir desde un lugar más adulto, más consciente, más elegido.
Por eso defiendo tanto herramientas como el diario personal, la introspección, el aprender psicología básica, el hablar de emociones en casa, el hacerse preguntas incómodas. Porque todo eso no es teoría bonita: es higiene mental y emocional.
Desde la mirada pedagógica, esto es oro puro. Porque cuando un niño no ha tenido espacio para descubrir quién es, acaba construyendo su identidad a partir de etiquetas externas. El listo, el torpe, el bueno, el pesado, el sensible, el fuerte. Y esas etiquetas, si no se revisan, se convierten en destino.
Como a mi me gusta siempre ¨DAR IDEAS DE PROFE PARA TRABAJAR COSAS MÁS PROFUNDAS¨
Una propuesta sencilla —y muy potente— para familias es introducir estas preguntas desde el juego. Si tuviéramos que hacer una película, ¿qué personaje serías tú?¿El héroe? ¿El observador? ¿El gracioso? ¿El que salva a todos?
En cuentos, en películas, en historias, preguntar:¿Con qué personaje te identificas y por qué?
Las respuestas dicen muchísimo.Hablan del personaje que el niño está creando para entrar en el mundo, y ahí puedes identificar el culebrón al que apunta...
Y lo mismo ocurre con los adultos. Piensa en la última película que viste. ¿Con quién conectaste más?¿Quién te removió?
A veces ese personaje es el que llevamos sin darnos cuenta.Otras veces es el que nos está pidiendo paso, el que quiere salir.
Este trabajo no va de cambiarte. Va de darte cuenta.
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FELIZ DÍA, SEMANA Y VIDA!








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