Dislexia: cuando crees que ya sabes… y te das cuenta de que no
- Patricia Mendez
- hace 7 días
- 4 Min. de lectura
Vengo con un temazo.
Este año he decidido no esperar a final de curso para ponernos notas como escuela. Igual que hacemos con los niños, hemos hecho una evaluación por trimestres. Y cuando te paras a mirar con lupa, no solo miras resultados académicos: miras decisiones, miras enfoques, miras carencias.
Y ahí apareció algo que no podía ignorar.
Al revisar el trimestre, hubo dos situaciones que me obligaron a frenar y observar con más profundidad: la dislexia y el TDA.Hoy me quiero centrar solo en una de ellas: la dislexia.
Y empiezo por lo incómodo:yo, personalmente, tenía un gran desconocimiento sobre este trastorno de aprendizaje.
He enseñado inglés durante muchos años poniendo muchísimo foco en la parte oral. Siempre pensé que, al no centrarme tanto en lectura y escritura, la dislexia no era algo que me tuviera que preocupar en exceso.
Error.Un error grande.Y probablemente un error bastante compartido entre profesionales.
Así que lo primero que hice fue pedirme perdón a mí misma por esa cagada.Y, desde ahí, pedir perdón también —aunque sea simbólicamente— a las familias de alumnos con dislexia que han pasado por mi proyecto sin que yo tuviera toda la información que hoy tengo.

Cuando decides estudiar de verdad ¿Qué significa la dislexia?
Una de mis grandes pasiones es leer.Y, además, como estudio Psicología, tengo acceso a bases de datos y estudios científicos que te colocan delante de la realidad sin filtros.
Y la realidad es esta:la dislexia es uno de los trastornos de aprendizaje más estudiados.La ciencia le ha prestado muchísima atención. No estamos hablando de opiniones ni de modas educativas.
En este proceso me leí varios libros, pero hubo uno que me dio una claridad brutal. El que más. Sin duda.
El libro de Rufina Pearson, doctora (PhD) en psicopedagogía, que tiene un trabajo profundo y muy bien fundamentado sobre dislexia.No solo explica qué es, sino cómo intervenir de verdad en el aula.
A partir de aquí, muchas cosas encajaron.Y muchas decisiones cambiaron.
Lo primero que hay que entender (y aceptar)
👉 No basta con adaptar exámenes.👉 Hay que adaptar las clases.
Y esto es clave.
Los niños con dislexia no necesitan parches, necesitan un enfoque distinto.
Pautas de intervención que ya estamos aplicando
1. Clases mayoritariamente orales (sí, de verdad)
Para alumnos con dislexia, las clases deben ser mínimo un 85% orales.
Aquí suele aparecer el miedo:
“Pero entonces no aprenderá a leer o a escribir…”
Vamos a ser claras:En España (y en la mayoría de países), lo que queremos es que los niños HABLEN el idioma.
Si además estamos hablando de un niño con un trastorno de aprendizaje que nunca va a tener una lectoescritura perfecta, la prioridad es clara:👉 que hable,👉 que se sienta capaz,👉 que no pierda la autoestima.
Habrá tiempo, cuando esté emocionalmente más maduro, de trabajar la parte escrita con más intensidad.
2. Diálogos, entrevistas e imágenes (siempre)
Nada de textos sueltos sin contexto.
Diálogos con apoyo visual
Entrevistas guiadas
Imágenes constantes
Lenguaje funcional
Y algo muy importante:avanzarles las expresiones que queremos que usen.No esperar a que las “descubran”.
3. Esquemas gramaticales SIEMPRE visibles
Durante las clases y también durante los exámenes.
Los alumnos con dislexia necesitan apoyos visuales constantes:
esquemas
estructuras
ejemplos modelo
Exámenes basados en decodificar tablas gramaticales (presente → pasado, etc.)👉 no son válidos para ellos, porque eso es justo lo que necesitan como recurso.
4. Leer siempre después de escuchar
La lectura sin audio no funciona para estos alumnos.
Regla clara:
Primero escucho, luego leo.
Lecturas con audio sí o sí
O un adulto que modele el idioma correctamente
5. Menos vocabulario escrito (no menos idioma)
Si en una unidad trabajamos 20 palabras:
Oralmente → pueden trabajar las 20
Escritas → 7 a 10
Esto no significa bajar nivel.Significa respetar el proceso neurológico.
6. Juegos de deletreo y composición… siempre
Aunque “parezcan de infantil”.
Juegos de formar palabras
Deletreo
Manipulación visual
Se mantienen el tiempo que haga falta, aunque el alumno tenga 10, 12 o 14 años.
7. Escritura sin castigo
Las faltas de ortografía:
se señalan
pero no penalizan
Se prioriza:
reescribir
fijar visualmente
integrar oralmente
Mejor aprender 10 palabras bien fijadas que 50 mal aprendidas.
8. Pautas claras para escribir
No se les puede pedir que escriban “libremente” sin estructura.
Ejemplo:
sujeto
verbo
predicado
Lo que esperas que hagan, se lo tienes que dar hecho primero.
Libros que recomiendo (de verdad)
Rufina Pearson – imprescindible
Dislexia no es ni despiste ni pereza
Las ventajas de ser disléxico
Este último es especialmente importante para soltar la carga emocional que muchas familias (y niños) llevan encima.
Para cerrar
Si eres profe de inglés y esto te ha removido, ojalá cambies algo a partir de hoy.
Si eres madre o padre y crees que esto no se está teniendo en cuenta en la escuela o en la academia de tu hijo, puedes decir algo tan sencillo como:
“He leído esto, a ver si alguna de estas pautas puede ayudar a mi hijo”.
Y si necesitas orientación, apoyo o acompañamiento; puedes solicitar la sesión de valoración y o bien darte algunas pautas sencillas o bien asignarte a nuestra especialista en psicopedagogia.
Sí! El equipo crece y ofrecemos apoyo pedagógico a alumnos con bajo rendimiento académico o trastornos de aprendizaje. Escríbenos al correo funnyfriendsschool@gmail.com!
Seguimos aprendiendo, revisándonos y ajustando.No desde la perfección, sino desde la responsabilidad.
Un abrazo grande. 💛








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