¿Hace falta irse al extranjero para aprender inglés? ONLINE SUMMER CAMP
- Patricia Mendez
- hace 6 días
- 3 Min. de lectura
Esta semana, bueno, la semana pasada, una mamá me pidió referencias directas sobre empresas que gestionan estancias en el extranjero, el irse a vivir todo un año fuera.
Y claro, esto es un tema.
Lo cierto es que yo he vivido seis años en el extranjero y he trabajado en escuelas internacionales que hospedaban alumnos que venían de otros países para hacer inmersiones no solo lingüísticas, sino también culturales, sociales… una revolución.
Así que cuando esta madre me lo comentó, la animé.
La animé porque, en este caso concreto, para esta alumna me parecía una buena idea.
Pero aquí viene el punto importante: no es una herramienta para todo el mundo.
Irse un año fuera pide muchas cosas.

Pide madurez emocional.
Pide estabilidad emocional.
Pide una buena relación entre padres y adolescentes.
Pide transparencia relacional.
Y esto no siempre se da.
Y no pasa nada, pero es un factor clave a tener en cuenta antes de tomar una decisión así.
Entonces, la pregunta es: ¿es realmente necesario irse a vivir fuera para hablar inglés?
Mi respuesta es no.
No tienes por qué hacerlo.
Y aquí hablo desde la experiencia.
He visto alumnos que se han ido al extranjero y han vuelto con mejor comprensión y hablando un poco mejor, sí, pero ni de lejos con los objetivos que esperaban.
Y también he vivido lo contrario.
Yo, por ejemplo, viví seis años en China… y no aprendí chino. Ni siquiera un nivel básico.
Utilizaba el inglés para todo y con eso tenía suficiente.
Y esto pasaba muchísimo.
Y luego, por contra, tengo alumnos que llevan con nosotros toda la vida y tienen un nivel C1, prácticamente nativo, sin haberse ido del país.
Así que no, no creo que sea imprescindible una inmersión lingüística en la adolescencia.
Creo que es una experiencia potente, sí.
Pero también emocionalmente frágil y arriesgada si no se hace bien.
Y aquí viene lo importante.
No es solo el hecho de irse.
Es el cómo se va.
Una de las cosas que más me sorprendió cuando empecé a hablar con empresas es que muchas venden un seguimiento emocional que luego no existe, con la que decidimos colaborar, por lo menos fue transparente, además de ser extremadamente sólida. Hablamos con ellos y CREAMOS PUENTE. Compartiré más en detalle en próximos artículos.
Ellos ofrecen la experiencia, nosotros el acompañamiento.
Conocer al alumno, entender desde dónde parte, ayudarle a responsabilizarse de sus vínculos, prepararlo de verdad para la experiencia.
Así que si estás valorando una inmersión lingüística, habla con nosotros.
Te podemos derivar a una empresa que trabaja bien a nivel legal, de seguridad, de estructura, y nosotros añadimos ese acompañamiento emocional y psicológico que marca la diferencia.
Y también te digo otra cosa.
No hace falta irse un año.
Puedes empezar poco a poco.
Puedes probar.
Puedes hacer intensivos de verano más internacionales.
Puedes viajar a países anglosajones con una intención distinta, no solo turística.
Entrar en colegios.Visitar universidades.Buscar experiencias reales.
Y algo que funciona muchísimo y que la gente no valora suficiente: los campings.
Los campings son espacios brutales.
Porque los niños viven zonas comunes, crean relaciones, se exponen, y el inglés aparece como algo real.
Y puedes conseguir niveles muy altos desde casa si tomas decisiones.
Leer en inglés. Escuchar podcasts. Ver películas en versión original. Buscar espacios donde el idioma tenga sentido.
Pero si quieres empezar este verano, te lo pongo fácil. Llevamos ya 3 años con nuestros intensivos ONLINE de VERANO. 45 minutos al día. Cuatro días a la semana.
Los alumnos que hacen una semana o dos no retroceden.
Y los que hacen el mes entero vuelven en septiembre sobrados.
No pierden el primer trimestre en “ponerse las pilas”.
Porque ya las cargaron en verano.
Si quieres entrar, sé de los primeros.
Cada nivel tiene solo 4 plazas.
Y si crees que esto le puede servir a alguien, compártelo.





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