Inglés en secundaria
- Patricia Mendez
- hace 3 días
- 4 Min. de lectura
La etapa de secundaria es, para mí, la etapa más desmoda de todas a nivel educativo.Y lo digo con prudencia.
No me considero experta en adolescencia, ni mucho menos. Hablo desde la experiencia que me ha dado trabajar durante más de veinte años con adolescentes, haber sido profesora de instituto en el extranjero, haber sido profe de baile de chavales adolescentes y dirigir una escuela de inglés donde acompañamos alumnos desde los tres hasta los veinte años. Hablo también desde la investigación personal, desde la pedagogía general y desde muchos libros sobre adolescencia que sigo leyendo con respeto y con cautela.
Desde ahí comparto esta reflexión, con la única intención de aportar algo de claridad sobre qué está pasando con el inglés en secundaria y qué podríamos hacer de una forma más honesta y efectiva.

Qué debería pasar con el inglés en secundaria (y casi nunca pasa)
En teoría, secundaria debería ser la etapa productora y avanzada del idioma.Si en primaria se ha hecho un buen trabajo —consumiendo mucho inglés de manera ordenada, acompañando la producción oral y dejando que la gramática entre de forma sutil—, en secundaria deberíamos encontrar adolescentes capaces de hablar con soltura y de entender la gramática con sentido.
Esta debería ser la etapa de comprensión profunda, de producción oral avanzada y de orden gramatical.
El problema es que la mayoría de alumnos llegan a secundaria con un nivel muy bajo de comprensión oral y de producción oral. Y cuando la base es débil, la bola de nieve es enorme.
Lo que acaba ocurriendo es que los alumnos aprenden a aprobar exámenes. Aprenden a memorizar estructuras a corto plazo, a reproducir modelos, pero no crean esquemas mentales sólidos. Pasan cuatro años de ESO y dos de Bachillerato —seis años— en los que, teóricamente, podrían alcanzar un B2 o incluso un C1… y se quedan estancados entre un A2 y un B1.
No es falta de capacidad. Es falta de enfoque.
Revisar la línea de salida: el punto clave
Lo primero que hay que hacer es revisar la línea de salida.Si tu hijo o tu alumno llega a secundaria con un nivel bajo y el sistema escolar no le está dando lo que necesita, toca buscar fuera.
Y esto no es una crítica, es una realidad.
Buscar fuera no siempre significa pagar a un profesional (aunque muchas veces ayuda). También puede significar asumir que “me tengo que dar lo que no tengo”. Pero seamos honestos: si no lo hemos conseguido solos hasta ahora, lo más probable es que necesitemos acompañamiento.
Este artículo no va dirigido a los adolescentes con talento lingüístico que llevan años bien acompañados. Va dirigido a la gran mayoría.
Qué hacer cuando falta comprensión y producción oral
Si todavía hay carencias en comprensión y producción oral, la estrategia es muy clara y muy poco glamourosa: leer en voz alta.
Leer en voz alta textos del propio libro de la escuela, listenings trabajados en clase, ejercicios que ya estén un poco masticados. Llegar a casa y pedir que lo lea en voz alta, el tiempo que haga falta. No para corregir cada error, sino para entrenar oído, ritmo y seguridad.
Si esto genera mucha resistencia, se puede combinar con algo más atractivo: una serie, un vídeo de YouTube, un podcast en inglés. Pero aquí hay que ser cuidadosos. En muchos casos, los adolescentes se enganchan a la trama y dejan de escuchar el idioma. Por eso, en esta etapa, el inglés académico sigue siendo clave.
Lo ideal es combinar ambas cosas:consumo atractivo en inglés + lectura en voz alta académica.
En bloques de 15 minutos diarios. No más. No menos.
Esto no es teoría. Es exactamente lo que hacen métodos hiperexitosos en todo el mundo: escuchar el mismo audio cada día durante semanas. La diferencia es que puedes pagar un dineral o puedes hacerlo en casa con constancia.
Y si eres profesor en secundaria…
Si eres profe y te encuentras con alumnos que deberían tener un nivel y no lo tienen, hay cosas que sí puedes hacer dentro del aula.
La lectura en voz alta y la conversación tienen que estar en todas las sesiones. No de forma magistral, sino cooperativa. Rotando alumnos, cambiando parejas, moviendo mesas, creando interacción real.
La gramática es necesaria, sí. Pero aquí va un tip clave: pre-work.Dedicar cinco minutos antes de la actividad principal a dar los recursos que necesitarán. Esto agiliza la sesión y permite que la producción sea real.
Y al final, un ejercicio evaluativo por sesión. Uno. Claro. Exigente.Si no se supera, el contenido se repasa antes de avanzar. Sin castigo, pero con responsabilidad.
Esto implica mover fichas. Cambiar inercias. Y no siempre es fácil dentro del sistema, lo sé.
Nuestro enfoque y la invitación final
Nuestra escuela empezó casi de forma casual. Por amor a los niños, al idioma y a estar con ellos. Quince años después, somos una escuela con más de 200 alumnos, preparación de exámenes oficiales y una metodología que va mucho más allá del idioma.
Muchos de nuestros alumnos hacen clases grupales. Otros combinan con clases particulares de media hora. Y en adolescentes, esa combinación es, muchas veces, el clic.
La teoría se trabaja en grupo.
La producción real, sin esconderse, se expone en la particular.
Si te interesa esta opción, si quieres información sobre clases particulares semanales o quincenales para secundaria, escríbenos. Y si tienes otra mirada sobre el inglés en secundaria, nos encantará leerte.
Porque de esto va también educar: de pensar juntos.







Comentarios